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Mucho regresa con su
nuevo álbum «¿puede Martí bajar a jugar?»
El trabajo supone un recorrido visceral por la historia personal de
Martí y la situación del mundo en los últimos años. «¿puede Martí bajar
a jugar?» es el primer álbum de Mucho desde 2019
ESCUCHA «¿PUEDE MARTÍ BAJAR A JUGAR?» AQUÍ

En el período de intermitencia de Mucho, Martí Perarnau IV no ha
interrumpido su relación con la música. En un panorama en el que hacer
que tu proyecto propio sea tu única fuente de supervivencia está cada
vez más supeditado a factores extramusicales y ultracapitalistas,
proyectos como _juno han alimentado esa necesidad creativa mientras
Mucho hibernaba a la espera de un regreso que no estaba necesariamente
programado: "Sentía que un hombre de cuarenta años no tiene nada nuevo
que aportar a la música española. No sé por qué, cuando empecé a hacer
estas canciones, se me pasó. Vi que había una manera de hacer canciones
siendo un hombre de cuarenta años sin tener que seguir las normas
específicas que siguen las canciones de los hombres, que me resultan muy
aburridas y muy poco nutritivas para el cerebro".
El nombre del nuevo álbum de Mucho no está elegido al azar. Lo que
comenzaron como unas sesiones para experimentar y disfrutar en el
estudio, terminaron siendo un diálogo interno con su yo de la infancia.
La vida de Martí ha cambiado mucho desde que dejó la ciudad. Allí se dió
cuenta de que hay otra forma de habitar un espacio. Reconectó con su
infancia, y sobre todo, se dio cuenta de que todo ese material eran
canciones de Mucho: "Tengo la sensación de que el disco, más que
hacerlo, se me cayó. Se me cayó del pecho. Empezó como un juego y una
diversión y terminó siendo el disco más difícil que he hecho en mi
vida".
En «¿puede Martí bajar a jugar?» el proceso de creación se abandona a lo
irracional. Igual que un niño: acercándose a las cosas sin prejuicio,
haciendo, deshaciendo, probando y volviendo a empezar. La naturaleza de
las letras contrasta con esta concepción, pero la realidad es que muchas
salieron de la escritura automática, de la plasticidad que tiene el
cerebro a primera hora de la mañana, directo de la cama a la libreta.
Luego, como un adulto que tiene que ordenar todo lo que el niño ha
dejado por en medio, organizó todas las ideas.
"A medida que me he hecho mayor han cambiado mis prioridades. Ahora,
cada vez que me voy de Madrid, me provoca una sensación de
agradecimiento, pero también de verdadero miedo al ver cómo nos obliga
esta ciudad a vivir entre asfalto y cómo va borrando cualquier tipo de
amabilidad". Las letras de «¿puede Martí bajar a jugar?» reflejan un
sentir muy hondo, derivado de esta situación vital, y que aflora en las
primeras horas de la mañana, dejando salir este malestar al que todos
nos sentimos empujados inevitablemente.
Llegar al sonido roto que tiene el álbum no ha sido fácil. Pasar de unos
archivos inertes dentro de un ordenador al resultado final ha necesitado
de varios experimentos para llegar a donde está. El álbum estaba
mezclado y a punto de fábrica, pero se decidió parar y volver sobre
ello. "Es como si el sonido del disco hubiera tenido que pasar por tres
filtros para llegar hasta donde yo imaginaba. Pero no era algo que yo
imaginara: era algo que me pedían las canciones. Como si las canciones
me dijeran "Martí, por favor, todavía no estamos hechas, hay que hacer
algo más". Me volví completamente loco, pero fue un proceso muy
divertido. Después de tanto tiempo, seguía jugando. Lo disfruté".
Ese proceso de abandonarse a su yo más infantil hizo aflorar también al
adolescente. El sonido crispado de los últimos Low no puede evitar dejar
aflorar entre medias pasajes que conectan con los anteriores trabajos de
Mucho, esos paisajes bailables, más electrónicos, que entroncan
inevitablemente con aquello que te marca por primera vez, a lo que
vuelves inevitablemente: en el caso de Martí son los Primal Scream más
bailables, aquellos filtrados por Andrew Weatherall, el principio de
Warp Records o los Radiohead de principios de los 2000. El final de
"gracias por nada" podría estar dentro de una canción de«Kid-A»
perfectamente, mientras que «se puede bailar incluso cuando el diablo
está llamando a tu puerta» o «escombros» tienen un sonido gris y
saturado que contrasta con la calma de «memorias del bosque» o el
synth-pop cercano al house de «se ha dado la vuelta la habitación», que
casi funciona a modo de interludio central para un álbum que guarda en
la capacidad de sorprender con cada escucha su mejor baza.
Los pasajes se entremezclan, creando casi un estado de ánimo más que un
sonido definido: "ya no pienso si es electrónica o si es rock;
simplemente es música, es un estado, una sensación concreta". Una
sensación de hastío que encuentra refugio en los momentos en lo que
dejar salir al niño a jugar.
Mucho es el proyecto musical de Martí Perarnau IV. A sus espaldas tiene
tres álbumes entre los cuales destaca "Pidiendo en las puertas del
infierno", álbum publicado en 2016 que resultó fundamental para la
música española del momento y que ha inspirado a numerosas bandas
coetáneas.
"¿Hay alguien en casa?", su ahora penúltimo trabajo, se edita en 2019 y
narra la historia de toda una noche en la gran ciudad. Desde el
atardecer hasta el amanecer. La influencia de la música electrónica y de
la cultura rave en el álbum es fundamental y todas las canciones están
mezcladas entre sí como si de una sesión de DJ se tratara. Martí
Perarnau IV, que se queda en solitario con las riendas de Mucho, quería
componer canciones sin volver a utilizar instrumentos musicales al uso.
El ordenador portátil se ha convertido en su nueva guitarra eléctrica .
Una auténtica genialidad de disco.
Este 2026, tras 7 años de silencio, MUCHO regresa con "¿Puede bajar
Martí a jugar?". Un nuevo álbum que construye el pop desde los escombros
y en donde la producción funciona como narración.
Martí Perarnau IV ha colaborado además como músico múltiples artistas y
bandas a lo largo de su carrera y en los últimos años se ha centrado en
la producción, destacando su trabajo en "PUTA" (GOZZ Records, 2021) de
Zahara, galardonado con el premio a mejor álbum pop en los PREMIOS MIN;
y "NUEVA SINFONÍA SOBRE EL CAOS" (2025, LA AVENTURA) de León Benavente.
Paralelamente, se volcó de lleno en su faceta electrónica con el
proyecto PERARNAU IV cuya música se encuentra en una intersección
fascinante de géneros, con influencias que abarcan desde el techno hasta
el bass y el IDM. Desde G.O.Z.Z Records ha publicado temas como
"Calima", "The Maze"; o el EP "Parches".
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Publicado el 23 octubre 2026
Contacto:
info@guaumiauymas.com
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